El tercer lunes de enero es el día más triste del año. Al menos, así lo determinó en 2005 el experto en motivación estadounidense Cliff Arnall a través de una fórmula pseudomatemática que, aunque sin una base científica, se ha instaurado hasta nuestros días. ¿Y por qué justo el tercer lunes de enero? Se supone que es cuando la cuesta de enero, el mal tiempo, ver que no estamos llevando a cabo nuestros propósitos como deseamos, etc., comienzan a hacer mella en nosotros y en nuestro estado de ánimo, alterando nuestro bienestar.
De ahí el nombre ‘blue monday’ (lunes triste). Sea verdad o no que este es el día más triste del año, lo cierto es que el mes de enero puede hacérsele cuesta arriba a más de uno de nosotros. ¿Qué podemos hacer para convertir la tristeza o melancolía en bienestar después de una época tan festiva como la Navidad? Aquí te damos unos consejos para combatir el bajón que pueden darte las primeras semanas del año:
¿Eres de los que salta de la cama a la ducha, de la ducha a vestirte y de vestirte al trabajo? ¡Error! Empieza el día con un buen desayunando saludable y verás cómo te sientes con mucha más energía para pasar el día. Tómate tu tiempo para hacer esta primera ingesta sin prisa, ya que un desayuno completo y equilibrado es fundamental para afrontar la jornada con total bienestar. La razón: el desayuno representa la ruptura del ayuno tras la noche y sienta las bases de una correcta alimentación, teniendo un impacto directo en nuestro bienestar.
Reconócelo: aunque a veces te dé pereza empezar, no hay nada como esa sensación placentera que tenemos tras hacer deporte, ¿verdad? A través del ejercicio físico y el deporte liberamos unas sustancias químicas llamadas endorfinas, también conocidas como ‘hormonas de la felicidad’, que interaccionan con los receptores del cerebro que reducen la percepción del dolor. Así, esta hormona puede ayudarte a reducir los niveles de estrés y ansiedad cada vez que sales a hacer deporte, alejándote de los pensamiento recurrentes y negativos y acercándote al tan ansiado bienestar físico y mental. Por eso, si estás triste, sal a hacer ejercicio. Verás las cosas de otra manera.
La vuelta de las Navidades puede hacerse especialmente dura por varias razones: volver al trabajo tras unos días de vacaciones, la rutina, la falta de tiempo de tiempo para hacer cosas que nos gustan… Y este último punto es especialmente importante: entre tantas obligaciones, intenta sacar cada día un ratito para hacer algo que te llene de verdad. Ya sea cuidar de tus plantas, salir a hacer running, tomarte un té calentito, cocinar un plato que esté rico… Lo que sea y el tiempo que puedas. No hace falta que sea una actividad a la que le tengas que dedicar mucho tiempo, pero sí que sea algo que te hace feliz. En los pequeños placeres está lo bueno de la vida, así que intenta que cada día cuente en ese sentido. Lo notarás en tu bienestar.
Nuestra alimentación también puede ayudarnos a ser más felices y alcanzar el bienestar. Si cuidamos lo que comemos estaremos más fuertes, enérgicos y saludables. Al contrario, según un estudio de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de Navarra, alimentarnos con comida rápida como hamburguesas, pizzas, salchichas, bocadillos, patatas fritas, etc. incrementa en un 51% el riesgo de desarrollar depresión. Por eso es tan importante seguir una dieta variada y equilibrada. Y muy importante: ¡no te olvides de beber agua!
Si antes mencionábamos la importancia de un buen desayuno saludable en nuestro bienestar, aquí tienes otro hábito que puedes incluir en tu rutina diaria. El estiramiento es una forma perfecta de comenzar cada día, te sentirás mejor, más alegre y serás más resolutivo durante el resto del día. Y es que incorporar una rutina de estiramiento diaria de tan solo cinco minutos tiene numerosísimos beneficios tanto físicos como mentales.
Que cuando descansamos nos encontramos más felices es una obviedad, pero no está de mal recordarlo teniendo en cuenta que más de 12 millones de personas en España aseguran despertarse con la sensación de no haber descansado nada o terminar el día extenuados por el cansancio, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Duerme de 7 a 9 horas, sin luz artificial, realiza cenas ligeras, haz deporte, aléjate de los dispositivos electrónicos al menos dos horas antes de irte a la cama… Aquí tienes algunos consejos para dormir bien.