Un nuevo año está a punto de comenzar. Después de cenas con amigos, comidas familiares y eventos varios, llega la Nochebuena y, después, con la Nochevieja, las campanadas. Un momento en el que todos solemos hacer balance de cómo ha sido nuestro año y deseamos que el siguiente sea, como mínimo, un poquito mejor. Porque siempre se puede aspirar a más y cada día que pasa tenemos una nueva oportunidad de convertirnos en nuestra mejor versión, vamos a proponer un hábito de vida saludable por cada campanada para alcanzar un completo bienestar en 2023. ¿Tienes las uvas preparadas? ¡Al ataque!
Primera campanada: hacer (más) deporte
No importa la edad que tengas, el deporte es uno de los pilares básicos de una vida sana para alcanzar el bienestar completo. Según un estudio que siguió durante décadas a miles de personas en Noruega, media hora de ejercicio seis días a la semana, no importa el tipo ni la intensidad, reduce el riesgo de muerte por cualquier causa en un 40%, y cada minuto de actividad puede aportar hasta siete más de vida. Acudir al gimnasio con regularidad, hacer deporte en exteriores, apuntarte al club que más se adapte a tus gustos… Existen un sinfín de actividades que pueden ayudarte a vivir más y mejor. Solo debes encontrar la tuya.
Segunda campanada: comer mejor
Un bienestar completo pasa también, por supuesto, por la alimentación. Mejorar nuestros hábitos alimentarios pasa por llevar una dieta sana y equilibrada. ¿Cómo podemos conseguirlo? La planificación es la clave. Organiza tus menús para evitar tener que recurrir a comidas procesadas, fíjate en las etiquetas de los productos antes de comprarlos, huye de ‘dietas milagro’ y, si es necesario, no dudes en consultar con un especialista.
Tercera campanada: comer de manera más sostenible
Seguimos con los hábitos alimentarios, porque podemos proponernos comer más sano, sí, pero también de forma más sostenible: optar cuando se pueda por productos a granel, consumir productos de proximidad, locales y a ser posible de temporada, priorizar los productos que incluyan etiqueta ecológica, reducir la ingesta de alimentos de origen animal y, lo más importante, evitar el desperdicio alimentario. Solo en 2020, en España se desperdiciaron alrededor de 90 kilos de alimentos por habitante, 30 de los cuales los generaron los hogares. Ser conscientes y comprar solo lo que vayamos a comer repercutirá en nuestro bienestar y también en el del medioambiente.
Cuarta campanada: huye del abuso de alcohol y tabaco
Tomar alcohol y fumar son malos hábitos que, además de provocar dependencia física, psicológica y social, también provocan la pérdida de años de vida. En el primer caso, según un estudio de The Lancet, un consumo igual o superior a 25 unidades de alcohol a la semana – siendo una unidad de alcohol equivalente a un vaso de vino tinto o a una caña de cerveza- reduce el tiempo de vida entre uno y dos años. En el caso del tabaco, una investigación publicada en New England Journal of Medicine demostró que una persona fumadora puede reducir su esperanza de vida en hasta 10 años. Pero nunca es tarde para dejarlo: los que dejaron de fumar entre los 25 y los 34 años vivieron diez años más; los que lo dejaron entre los 35 y los 44 sumaron nueve años más de vida; y los que lo hicieron entre los 45 y los 54 ganaron seis años.
Quinta campanada: duerme bien
Llevar una correcta higiene del sueño es fundamental para alcanzar el bienestar. Hay que tener presente que no solo debemos dormir más, también mejor. Según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), los españoles dormimos una media de 7,13 horas diarias. ¿Las cumples? Los expertos recomiendan al menos 7 horas para un descanso reparador, aunque depende de diferentes factores, como la edad. En este artículo tienes todas las claves para dormir bien y levantarte con la energía suficiente para pasar el día estupendamente. ¡Dulces sueños!
Sexta campanada: únete a la desconexión digital
La sexta campanada tiene bastante que ver con dormir bien. ¿Eres de los que se va a la cama con el móvil? Olvídate de él y de otros dispositivos electrónicos al menos dos horas antes de irte a dormir. También es necesario desconectar de mails de trabajo fuera del horario laboral (de hecho, la ley de desconexión digital recoge este derecho de los trabajadores) y reducir el tiempo que pasamos frente a pantallas o en las redes sociales en nuestro tiempo de ocio. Este hábito es especialmente importante inculcarlo en niños y adolescentes.
