El cuerpo humano se compone en un 60% de agua. Este componente es un nutriente esencial para el equilibrio vital de nuestro organismo y para el buen funcionamiento de nuestros órganos. Sin embargo, el 75% de los españoles no alcanza las recomendaciones de salud sobre ingesta diaria de agua propuestas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El primer síntoma de deshidratación es fácil de detectar: la sed. Pero hay otros muchos problemas de salud que pueden estar relacionados con un consumo insuficiente de agua en nuestro cuerpo. Te contamos a continuación algunas señales que tu organismo puede estar dándote cuando está falto de agua para que sepas identificarlos y darle solución cuanto antes:
1. Presta atención a tu orina
Cuando el agua que llega a nuestro cuerpo no es suficiente, el color y la producción de nuestra orina cambia. Por eso, el color oscuro y un olor más fuerte en la orina es uno de los principales síntomas de deshidratación. Esto es debido a que los riñones no pueden producir mucha orina y esta se concentra. De ahí que vayamos menos veces al baño y puedan surgir infecciones. No olvidemos que los seres humanos eliminamos bacterias en el tracto urinario a través de la orina y si no liberamos líquidos de esta forma podemos ser más susceptibles a infecciones de orina e incluso a problemas de salud más serios y dolorosos como piedras en el riñón. La orina, cuanto más clara, mayor señal de hidratación en nuestro cuerpo.
2. Boca y piel seca
Tener la boca seca es otro síntoma de deshidratación. Además, para cuidar nuestra salud, debemos fijarnos también en nuestra piel, ya que es uno de los síntomas más evidentes de que a nuestro cuerpo le falta agua. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y no solo debemos hidratarlo por fuera, también debemos hacerlo desde dentro. Por eso hay personas que, por mucha crema que se echen, siguen teniendo la piel deshidratada. Piel seca, con pérdida de elasticidad y apagada, descamación, picazón o incluso heridas son algunas de las consecuencias de una piel deshidratada.
3. Fatiga, confusión y aturdimiento
Si notas un cansancio extremo aun habiendo dormido bien, es posible que sea otro síntoma de deshidratación. Un estudio publicado en Journal of the American College of Nutrition en el año 2012 demostró que solo con una deshidratación mínima (alrededor de un 2%), nuestra atención y la memoria ya se veían alteradas. Problemas de concentración, confusión, despistes, ansiedad o cambios de humor son otras señales de que a tu cuerpo puede faltarle agua. Así que ya sabes: si sientes somnolencia, puede que el café u otros estimulantes no sean siempre la solución. Para una salud completa, vigila que bebas suficiente agua.
4. Estreñimiento
Nuestro intestino necesita agua para funcionar de manera adecuada. Cuando no bebemos suficiente agua, nuestras heces se endurecen y dificultan sobremanera nuestro tránsito intestinal. Nuestra evacuación intestinal debe ser de mínimo tres veces a la semana. Ir menos veces puede indicar deshidratación crónica.
5. Falta de rendimiento deportivo
Nuestro cuerpo no puede almacenar todo el agua que desearíamos y a diario perdemos alrededor de 2,5 litros a través de la respiración, el sudor, la orina y las heces. Por eso el agua que se elimina cada 24 horas debe ser restablecida para mantener el equilibrio hídrico del organismo. Cuando hacemos deporte, esta ingesta de agua debe aumentar, ya que podemos deshidratarnos con una frecuencia mayor debido a la sudoración. Para evitar golpes de calor, calambres, mareos, debilidad, etc., bebe agua media hora antes de hacer ejercicio y haz pausas para reponer tu hidratación entre medias de tu entrenamiento. Por último, no te olvides de hidratarte también de manera correcta al acabar tu rutina de ejercicios. Tu salud (y tu rendimiento) te lo agradecerán.
