¿Siempre has querido ir a una clase de pilates pero nunca te decides? Te contamos en este artículo algunos puntos clave para que sepas con lo que vas a encontrarte. Pero te hacemos un pequeño spoiler: si empiezas, volverás. He aquí una miniguía de pilates para principiantes:
Sobre las clases
Antes de nada, debes saber que el pilates es fundamentalmente un trabajo de notificación, flexibilización muscular y educación postural que se basa en la realización de secuencias de movimientos acompañados de respiración consciente. Las clases tienen una duración de 50 minutos, tiempo en el que el monitor te irá indicando en todo momento cómo realizar correctamente los ejercicios, generalmente de dificultad baja, pero intensidad alta. Se trataba sobre una colchoneta para evitar lesiones y realizar los ejercicios con mayor comodidad, y debes llevar cómoda para facilitar el movimiento.
Sobre la respiración
La respiración es uno de los ejes principales del pilates, y por tanto es fundamental que poco a poco aprendas a controlarla. Ten paciencia, ya que es algo que no se consigue de la noche al día, sino que requiere de cierta práctica, disciplina y constancia. De hecho, es algo que tampoco tiene que llegar a obsesionarte: hay personas principiantes en el pilates que se centran tanto en cuándo inhalar aire y exhalarlo que incluso se bloquean. No te preocupes: en menos de lo que piensas habrás terminado por controlarla.
Sobre las posturas
Roll up, Leg circle, Hundred… Puede que ahora todo esto sea territorio desconocido para ti, pero poco a poco habrás interiorizado las posturas correctas en las que debes entrenar, siguiendo siempre las indicaciones de tu monitor. No te frustres si de primeras no alcanzas los niveles de flexibilidad o equilibrio que te gustarían: como con la respiración, la paciencia es la madre de todas las ciencias. Es importante que, si tu nivel es básico, no fuerces demasiado para evitar lesiones y que tu entrenamiento sea progresivo.
Sobre los ejercicios
Llega la hora de combinar todo lo anterior y es necesario que adecúes los ejercicios a tu forma física. Muchos principiantes piensan que en las clases de pilates todo es relajación, pero, además, hay una parte muy importante de esfuerzo físico ya que trabajarás abdominales y extremidades. Por eso cada uno debe realizar los ejercicios de acuerdo a su edad y/o condición física. Aun así, como hablábamos anteriormente, irás mejorando en tus capacidades de manera progresiva.
Sobre los beneficios
El pilates aporta vitalidad y fuerza, mejora la flexibilidad, destreza, agilidad y coordinación física, corrigiendo malos hábitos posturales y previniendo los habituales dolores de espalda. Además, fortalece músculos y huesos, puede retrasar la aparición de enfermedades como la osteoporosis o la fibromialgia, favorece el control de la mente sobre el cuerpo, mejora la capacidad respiratoria y, por supuesto, tiene numerosos beneficios también sobre nuestra salud mental. ¡Atrévete a probarlo y no lo dejarás!