Con la llegada de la primera, Londres se llena de vida y emoción. Y no precisamente porque empiece el buen tiempo (ya sabemos que, en la capital de Reino Unido, aunque en abril los días empiecen a ser más largos y el Hyde Park esté más bonito que nunca, podemos experimentar sol, lluvia y frío en un mismo día), sino porque se celebra la famosa Maratón de Londres.
Es en este mes cuando las calles de la ciudad se convierten en un gran escenario para runners de todo el mundo en uno de los eventos más esperados del calendario internacional. La historia de la Maratón de Londres es casi tan épica como los 42,195 kilómetros que la definen. Nacida en 1981, con poco más de 6.000 participantes, la carrera tenía una ambición bastante modesta: permitir que runners aficionados atravesaran la capital británica disfrutando del deporte en plena ciudad. Aquella primera edición fue suficiente para encender una chispa, y en pocas décadas la maratón se convirtió en una de las pruebas más importantes del mundo.
Hoy es parte de los prestigiosos Abbott World Marathon Majors, junto a Boston, Berlín, Nueva York, Tokio, Chicago y la reciente adición de Sídney (el “Grand Slam” de las grandes maratones internacionales) y recibe cada año miles de solicitudes de inscripción de corredores de más de 100 países. La carrera ha trascendido sus orígenes para convertirse en un fenómeno global tanto para atletas de élite como para runners populares.
Un recorrido que es una postal de Londres
Desde sus inicios, la maratón ha sido tanto una celebración urbana como una prueba atlética. Su recorrido es un viaje turístico y emocional por el corazón de la ciudad, empezando por Greenwich, barrio famoso por marcar el meridiano cero. Desde ese punto de salida, los corredores avanzan junto al majestuoso río Támesis, pasando por lugares emblemáticos como la Tower Bridge, Canary Wharf y los bulevares que conducen hacia Buckingham Palace, donde la línea de meta espera bajo la mirada de los espectadores que han ido a animar a los runners que llegan.
No es raro escuchar música en directo, ver bandas animando en puntos clave y multitud de espectadores con pancartas que gritan el nombre de cada corredor.
Récords, hazañas y momentos legendarios
Desde su primera edición, la Maratón de Londres ha sido escenario de récords históricos. En 1983, Grete Waitz estableció un récord mundial femenino que abrió el camino para atletas como Paula Radcliffe o Mary Keitany. Mientras la categoría femenina sigue marcada por la icónica marca de Paula Radcliffe de 2 horas 15 minutos y 25 segundos, en la categoría masculina, Kelvin Kiptum dejó su huella en 2023 con 2 horas, 1 minuto y 25 segundos.
Además de las marcas olímpicas y mundiales, la maratón incluye categorías de silla de ruedas que ofrecen otro nivel de espectáculo y superación, con atletas que alcanzan velocidades sorprendentes y estrategias de carrera propias de una élite física impresionante. El atleta Marcel Hug estableció el récord de la prueba en la versión de la Maratón de Londres en silla de ruedas, con un tiempo de 1 hora, 24 minutos y 38 segundos durante la edición de 2022.
Más allá de la competición pura, la Maratón de Londres también tiene un fuerte impacto social. Desde su primera edición, la carrera ha sido una plataforma para causas benéficas, y hoy en día es uno de los eventos de recaudación solidaria más importantes del mundo. Solo en ediciones recientes, los runners y sus campañas han superado cifras récord que superan decenas de millones de libras destinadas a causas diversas: desde investigación médica hasta apoyo a comunidades vulnerables.
Y si crees que la maratón es solo técnica y seriedad, piénsalo de nuevo: uno de los grandes espectáculos de Londres es ver a runners disfrazados de todo tipo de personajes. Desde superhéroes hasta animales gigantes, pasando por astronautas o retrorunners con zapatillas clásicas, estas figuras inyectan humor y creatividad a la jornada.
Otras curiosidades que quizás no sabías
Para terminar, te contamos algunos otros pequeños secretos que pocos conocen de la Maratón de Londres: