Seguramente nuestra despensa esté llena de alimentos saludables todo el año, pero también es seguro que estos irán cambiando en función de la estación del año en la que nos encontremos. Porque nuestra alimentación varía según la temporada, te contamos algunos alimentos que puedes incluir en tu vida diaria durante el otoño (y el invierno) para seguir una dieta sana y equilibrada. He aquí siete aliados para incluir en tu alimentación esta temporada:
Setas y champiñones
Si hablamos de alimentos de otoño, probablemente lo primero que se te venga a la cabeza sean los hongos. Las setas y los champiñones tienen pocas calorías, son muy ricos en proteínas, hierro, fósforo, potasio, yodo, magnesio, vitaminas y minerales, así que son ideales para incluir en tu dieta porque además son un alimento bastante saciante.
Calabaza
Otro de los alimentos más típicos de esta estación del año es la calabaza, y no solo por el influjo de Halloween. El consumo de este alimento se ha disparado en la última década en Europa por su versatilidad a la hora de cocinar y sus características nutricionales, entre otros. Tiene un alto contenido en agua y fibra, por lo que favorece el tránsito intestinal, y muy pocas calorías. Es ideal además para reforzar nuestras defensas y tiene propiedades antioxidantes.
Higos
Sin duda, la fruta más famosa del otoño. Fuente de numerosas vitaminas y minerales, son un excelente reponedor de energía debido al tipo de azúcares que contienen. Es una fruta alcalinizante y tiene efecto diurético, además de producir una alta sensación de saciedad por su riqueza en fibra. Eso sí, aunque gracias a su alto contenido en agua su valor calórico no es excesivamente alto, sí lo es en comparación con el de la mayoría de frutas carnosas, así que se deben comer con moderación.
Frutos secos
Avellanas, castañas, almendras, nueces, piñones… Los frutos secos tienen su esplendor en otoño. Son ricos en proteínas, tienen propiedades antioxidantes y sus grasas son saludables. Hay que vigilar las calorías de cada uno de ellos, pero con moderación, son ideales para picar entre horas o acompañar algunas recetas saludables.
Espinacas
Las espinacas, las acelgas o las coles también son muy propicios para incluir en nuestra alimentación de otoño. Son supersaciantes y tienen poquísimas calorías. Entre otras de sus propiedades, alivian el estreñimiento, son una gran fuente de hierro, aportan energía y combaten la anemia, preservan el buen funcionamiento del sistema cardiovascular y ayudan a prevenir el sobrepeso.
Legumbres
Aunque sientan bien en toda época del año, sin duda las leguminosas viven su época de esplendor durante el otoño y el invierno. Garbanzos, lentejas, alubias… Hay muchas variedades de legumbres, cada una con sus propiedades únicas, pero en general tienen un alto contenido en fibra, por lo que contribuyen al buen funcionamiento del aparato digestivo, son una gran fuente de proteínas, tienen una gran cantidad de nutrientes como hierro o zinc, un alto contenido en vitamina B y están indicadas también para un buen funcionamiento del sistema cardiovascular. A la hora de cocinarlas es en donde hay que tener especial precaución: si estás a dieta, los platos de cuchara, siempre vegetales para disminuir las grasas.
Escarola
La escarola está constituida por agua en un 95%, así que se erige como la reina de las ensaladas en nuestra alimentación de otoño. Es saciante y diurética, apenas aporta calorías, gracias a su alto contenido en betacarotenos nos ayuda a cuidar nuestra piel, ayuda a prevenir la anemia y es muy digestiva, entre otras características.
