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Uno para todos y todos para uno: 5 beneficios de practicar deporte en familia

Uno para todos y todos para uno: 5 beneficios de practicar deporte en familia

Haciendo actividades juntos combinamos el tiempo de calidad en familia con la salud

La familia que hace deporte unida, permanece unida. Pasar tiempo de calidad con nuestros seres queridos es uno de los objetivos vitales de cada uno de nosotros, y qué mejor que hacerlo a la vez que invertimos en salud

Hacer deporte mejora la calidad de vida. Y hacer deporte en familia, más. En ocasiones nos quejamos de la falta de tiempo para pasar momentos de calidad junto a nuestra familia y, por otra parte, de la falta de tiempo para hacer actividad física. ¿Y si combinamos estos dos factores? Realizar deporte juntos nos ayudará a reforzar los lazos familiares y, además, estaremos contribuyendo al bienestar físico y psicológico de todos y cada uno de los miembros. He aquí cinco razones para practicar deporte en familia:

1. Fomenta la cohesión familiar

La familia que hace deporte unida, permanece unida. Practicar cualquier tipo de actividad física juntos estrecha los lazos afectivos y fortalece nuestra unión familiar. Pasar tiempo de calidad con nuestros hijos y vivir el tiempo presente con ellos sin pensar en otras ocupaciones es de extrema necesidad en una sociedad en la que a veces nos comen los horarios y el estrés. Que ocupemos nuestros tiempo de ocio con el resto de la familia reforzará nuestra pertenencia al grupo y fomentará el hábito de realizar otro tipo de actividades no deportivas, como ir al cine o a exposiciones todos juntos.

2. Mejora la comunicación

Cuando hacemos deporte en familia nos convertimos en un equipo. Uno para todos y todos para uno. Y uno de los pilares fundamentales del éxito de un equipo es la comunicación. Hacer deporte en familia mejorará la fluidez comunicativa entre todos los miembros y, por tanto, la relación entre nosotros. Desde que nos reunimos para decidir qué actividad realizar, pasando por el momento de elegir la ropa, hasta que nos juntamos para realizar el deporte elegido, estamos acercando posiciones.

3. Favorece la adquisición de hábitos de vida saludable

Los niños aprenden lo que ven. Si no queremos que nuestro hijo pase tanto tiempo con la tablet, quizá no debe vernos a nosotros permanentemente con el móvil encima. Si queremos que lea, lo mejor es que nosotros tengamos siempre un libro en la mesilla de noche. Y ¿qué hay de hacer deporte? Los pequeños aprenden por observación y nosotros somos sus modelos de referencia, así que si queremos que hagan actividad física, más nos vale a nosotros también llevar un estilo de vida saludable. Cuanto antes integren el ejercicio en su rutina habitual, más probabilidades habrá de que mantengan este hábito de adultos. Hacer deporte en familia puede ser la forma más fácil de conseguirlo.

Hacer deporte en familia ayudará a reforzar nuestros lazos afectivos.

4. Aumenta el bienestar físico y psicológico

Hacer deporte en familia nos aleja del sedentarismo y previene la obesidad, un problema de gran calado en nuestro país: entre la población infantil, el 40% tiene sobrepeso y el 18% padece obesidad, según Sanidad. Los mayores tampoco nos libramos, ya que España tiene una de las tasas de obesidad más altas de Europa: el 54% de los adultos tiene sobrepeso y el 17% es obeso. Además, hacer deporte es una vía de escape antiestrés y libera endorfinas, por lo que después nos sentiremos más felices, contentos y satisfechos.

5. Educa en valores

Cualquier actividad física o deportiva confiere a nuestros pequeños una serie de valores que les acompañarán el resto de su vida. Hacer deporte en familia puede enseñarles el valor del esfuerzo para conseguir un objetivo; entrenarán su fuerza de voluntad; ganarán en disciplina y en capacidad de sacrificio; aumentará su tolerancia al fracaso y a la frustración; su capacidad de resiliencia; aprenderán a trabajar en equipo; favorecerá la toma de decisiones…

¿Y qué actividades podemos hacer?

Lo mejor es que a la hora de decidirnos por un deporte u otro involucremos a toda la familia. Será conveniente que el nivel de dificultad se ajuste al del resto de la familia para evitar frustraciones; si bien es cierto que también se pueden realizar deportes que se adhieran a cada ritmo personal. Por ejemplo, si optamos por el esquí, podremos dejarles en manos de un monitor que les inicie hasta que puedan divertirse con nosotros. El senderismo, por su parte, es otra actividad ideal para realizar en familia, así como el ciclismo o el running. Siguiendo con actividades al aire libre, el patinaje o los parques de aventuras, con instalaciones como tirolinas, pueden ser otra gran idea. La natación o deportes en equipo como el pádel o el tenis también son una opción perfecta para divertirnos en familia.