El invierno se estrena con reuniones familiares, preparativos navideños y mucha ilusión, pero también con un aumento significativo de los virus respiratorios. En España, los informes sanitarios muestran que las enfermedades respiratorias pueden crecer cerca de un 37 % durante estas semanas, y estudios como el STADA Health Report apuntan a que un 38 % de la población considera que ahora se resfría con mayor facilidad. Además, según datos de CINFA, casi un 41 % de los españoles reconoce que suele resfriarse sobre todo en invierno.
Con este panorama, esta época se convierte en la ideal para reforzar nuestras defensas. Y una herramienta sencilla, accesible y perfecta para toda la familia, de los peques a los abuelos, es el movimiento regular. No hablamos de grandes esfuerzos ni de propósitos imposibles, sino de pequeños momentos de actividad y deporte que ayudan a que nuestro sistema inmunitario se fortalezca.
Por qué el deporte puede ayudar frente a los resfriados a toda la familia
La ciencia lo explica a través de la conocida “curva en J”: quienes llevan una vida sedentaria tienen mayor riesgo de resfriarse; quienes realizan ejercicio moderado y constante reducen ese riesgo; y quienes se someten a entrenamientos extremadamente intensos pueden comprometer temporalmente su inmunidad.
El ejercicio y deporte moderado mejora la circulación, lo que facilita que células defensivas como los linfocitos T y las células NK se muevan por el organismo y actúen con mayor eficacia. También contribuye a regular la inflamación y a reducir el estrés, dos factores que influyen directamente en la capacidad de respuesta del sistema inmunitario. De hecho, estudios epidemiológicos muestran que mantenerse activo reduce entre un 20 % y un 30 % la incidencia de infecciones respiratorias.
En los meses de invierno, en los que pasamos más tiempo en interiores y ventilamos menos, este efecto protector cobra especial relevancia.
Rutinas para hacer deporte en familia durante el invierno
El objetivo no es “entrenar más”, sino moverse mejor y más a menudo. Aquí tienes ideas para cada edad:
Para niños pequeños (3–8 años)
A esta edad, el movimiento tiene que ser juego: saltos de estrella, carreras suaves en el sitio, circuitos con cojines, “Simón dice” con ejercicios… cualquier propuesta que los mantenga activos de forma divertida.
Para adolescentes
La música suele ser un gran motor en invierno: caminatas rápidas con su playlist favorita, sesiones cortas de salto a la cuerda o pequeñas rutinas de fuerza con su propio peso (sentadillas, planchas, flexiones modificadas).
Para adultos
Actividades de 30–45 minutos, cinco días a la semana: caminar, usar la bici del gimnasio, circuitos de fuerza con bandas o pesas ligeras, estiramientos o sesiones combinadas. La clave es la constancia.
Para personas mayores
Movilidad y fuerza suave: caminar a ritmo cómodo, sentadillas asistidas con silla, elevar talones, ejercicios de equilibrio y estiramientos calmados. Son gestos sencillos que marcan una gran diferencia.
Una forma práctica de integrar el deporte en familia es crear pequeños rituales: cinco minutos de movimiento antes de poner la mesa, un minireto tras la merienda o un paseo conjunto para ver las luces navideñas.
Consejos para potenciar el efecto inmune
En Enjoy! también os cuidamos en invierno
En invierno, cuando los virus se mueven más rápido que los renos de Papá Noel, el ejercicio y deporte moderado es uno de los mejores regalos que podéis haceros en familia. No hace falta complicarse: solo constancia, moderación y ganas de moveros juntos.
Y, por supuesto, si necesitáis un espacio cálido, divertido y seguro para hacerlo, en Enjoy! os lo ponemos fácil. Piscina climatizada, actividades para niños, salas amplias, entrenadores que acompañan a todas las edades y opciones para que cada miembro de la familia se active a su ritmo.