Hemos comentado en numerosas ocasiones la importancia del estiramiento, más allá de realizar o no cualquier actividad deportiva. Pero ¿sabías que puedes encontrar una clase en tu gimnasio más cercano que se centre única y exclusivamente en el arte de estirar? Se trata del stretch o stretching. Si no la conocías, esta clase de 30 minutos de duración puede (y debe) convertirse en un verdadero ‘must’ en la rutina de cualquier persona, ya que está dirigida a todo tipo de público.
Así, las clases de stretch están destinadas a todos aquellos que quieran prepararse para realizar una actividad deportiva, a todos los que deseen finalizar su sesión de entrenamiento o simplemente a aquellas personas que quieran ganar flexibilidad y tener un cuerpo más relajado. Y es que podemos considerar el stretch como una disciplina deportiva más y no solo un tipo de ejercicio que se realiza exclusivamente antes o después del deporte.
Para practicar stretch únicamente necesitas una colchoneta, ya que lo que haremos en esta clase del gimnasio es una rutina de diferentes ejercicios de estiramiento que beben del yoga, la gimnasia tradicional o incluso la danza clásica. Se trata de movimientos suaves con los que trabajaremos la flexibilidad de todo nuestro cuerpo y que se recomienda realizar, a ser posible, a diario.
Para acudir a una clase de stretch no se necesita contar con una forma física específica. De hecho, las personas con un estilo de vida más sedentario del indicado pueden aprovechar enormemente esta clase de estiramiento, ya que son ejercicios de bajo impacto que, sin embargo, proporcionan enormes beneficios. Asimismo, personas mayores, con algún tipo de movilidad reducida o aquellos que estén recuperándose de alguna lesión son otros grupos de personas que pueden participar de manera activa en esta clase.
Los beneficios del stretch
principal beneficio del stretch es el de mejorar la flexibilidad de todos los grupos musculares de nuestro cuerpo. Con ello conseguiremos, en primera instancia, eliminar la rigidez de nuestros músculos, mejorando así nuestra movilidad. Pero no es ni mucho menos el único beneficio que conseguiremos a través del estiramiento.
El stretch favorece también la amplitud de los movimientos corporales y nuestra capacidad de coordinación. Además, disminuye el cansancio muscular, mejora el desarrollo de la masa muscular, ayuda a quemar grasa y activa la circulación sanguínea.
El stretch también ayudará en la prevención de lesiones, contribuirá a que nos recuperemos más rápido en caso de tener una y también prevendrá la aparición de agujetas y calambres. Por último, esta clase de estiramiento también nos aportará una sensación de ligereza que se traducirá en un completo estado de bienestar físico y mental. De hecho, la clase de stretch suele terminar con un pequeño ejercicio de relajación que favorecerá un estado de relax nos acompañará durante el resto del día, ayudándonos también a dormir mejor.
¡Te esperamos en una clase de stretch para que pruebes en primera persona todos estos beneficios