enjoy!

¿Por qué a mi hijo le da flato corriendo y jugando?

Todos los padres lo han visto alguna vez: su hijo corre, salta, se divierte… y de repente se detiene señalando el costado. Ese pinchazo inesperado tiene nombre: flato. Te contamos por qué sale y, aunque no supone ningún riesgo para la salud, cómo evitarlo.

Todos hemos sentido ese dolor punzante en el costado mientras corríamos. Pero, calma, no es ningún problema de salud: es el flato, y en los niños aparece con más frecuencia que en los adultos. Aunque no suele ser grave, puede hacer que los pequeños se frustren o abandonen el juego.  

Ese pinchazo inesperado llamado “flato” es conocido médicamente como dolor abdominal transitorio relacionado con el ejercicio (DATRE), una molestia común durante la actividad física. Aunque no entraña ningún problema para la salud y es generalmente inofensivo, puede ser especialmente frecuente en los niños, afectando su rendimiento y disfrute del deporte. Conocer por qué aparece y cómo prevenirlo ayuda a que su experiencia deportiva sea más divertida y segura. 

¿Por qué a los niños les da más flato? 

Aunque no es una condición exclusiva de los niños, sí que se da con menor frecuencia cuanto más mayores somos. Estas son algunas razones de por qué los niños son más propensos al flato:  

  • Músculos en desarrollo: los niños tienen los músculos abdominales y el diafragma menos desarrollados que los adultos. Esto hace que los ligamentos que sostienen el diafragma se tensionen más durante el ejercicio, provocando dolor. 
  • Respiración acelerada y superficial: mientras juegan o corren, los niños tienden a respirar rápido y de manera irregular. Esto aumenta la presión en la zona abdominal y favorece el flato. 
  • Juegos explosivos y cambios de dirección: los deportes o juegos con sprints cortos, saltos y cambios bruscos de dirección son más propensos a provocar flato, y son justamente las actividades favoritas de los más pequeños. 
  • Comer o beber justo antes de jugar: una merienda copiosa o beber demasiado líquido antes del ejercicio puede desencadenar flato, un error común en niños que se lanzan inmediatamente a jugar tras comer. 

Cómo ayudar a los niños a prevenir el flato 

Aquí van algunos consejos de salud para evitar que a los más pequeños de la familia les entre flato: 

  • Vigilar el tiempo entre merienda y ejercicio: dejar 30–60 minutos tras comer algo ligero. 
  • Hidratación inteligente: pequeños sorbos de agua antes y durante la actividad. 
  • Calentamiento con movimiento y respiración: estiramientos suaves y respiración profunda antes de empezar. 
  • Respiración consciente: enseñarles a respirar de manera regular mientras corren o saltan. 
  • Progresión de la intensidad: iniciar con movimientos suaves y aumentar la intensidad de forma gradual. 

Ahora ya lo sabes: el flato en niños es común y, aunque molesto, no entraña ningún riesgo para la salud y es, por lo general, inofensivo. Con unos hábitos sencillos y un poco de paciencia, se puede reducir su aparición y permitir que los niños disfruten del deporte al máximo. La clave está en conocer el cuerpo, escuchar sus señales y acompañarlos mientras juegan de forma segura.