La infancia no se entiende sin el juego. Sin ir más lejos, jugar es un derecho infantil reconocido por las Naciones Unidas. Jugar permite a los más pequeños desarrollarse física y mentalmente, fomentar su creatividad, expresarse, comunicarse, crear, experimentar, inventar… y es una de las fuentes más importantes de aprendizaje para ellos. Así, los más pequeños pueden jugar en casa, en la calle o en un espacio dedicado expresamente para ello y para ello: la ludoteca.
Del latín ‘ludus’, que significa juego o juguete, la ludoteca es una zona creada específicamente para el aprendizaje y la diversión de los más pequeños. En una ludoteca los niños y preadolescentes pueden mejorar, a través de diversos juegos, capacidades como la socialización, el aprendizaje, el desarrollo cognitivo o sus habilidades de comunicación y colaboración. Asimismo, se formarán en valores como la empatía, la amistad, el respeto a los demás y reforzarán su autoestima y autonomía.
Igual que el deporte es esencial para los niños, la ludoteca tiene un papel muy relevante en el crecimiento de los más pequeños. Y los seres humanos somos conscientes de ello desde tiempos inmemoriales, como nos recuerda la creación de la primera ludoteca. Aunque es prácticamente imposible datar con una fecha exacta la aparición de la primera de ellas, sí que hay constancia de espacios dedicados al juego desde la época de los sumerios.
Para encontrar la primera ludoteca como la conocemos hasta ahora, debemos remontarnos a la Modernidad. Concretamente, a 1934, año en el que surgió en Los Ángeles un espacio dedicado plenamente al juego de los niños. Funcionaba como una biblioteca, solo que en lugar de libros, lo que se prestaban eran juguetes. Años más tarde, en Europa nacerían los primeros centros infantiles gracias a la Carta de los Derechos del Niño y se implantaría un modelo que sigue vigente hoy en día con grandísimos profesionales al cargo, porque en la ludoteca los niños están en todo momento acompañados de personas debidamente formadas y especializadas.
Conocedores de la importancia del juego en la infancia, Enjoy es, por supuesto, ¡un gym con ludoteca! Divididos por tramos de edad (de 3 a 6 años, de 7 a 9 y de 10 a 13), bajo el programa Enjoy! Kids podéis encontrar diferentes zonas y actividades para que los más pequeños (y los no tan pequeños) disfruten mientras los padres entrenáis vuestra salud. Mientras en la zona Play los niños pueden hacer juego libre, en la zona Pitágoras podrán sacar su parte más creativa y hacer manualidades o jugar a juegos de mesa, así como hacer sus deberes o estudiar. En la zona Videoteca, por su parte, hay televisión a la carta y proyecciones de entretenimiento, cine o documentales, y, por último, en la zona Mediateca se pueden encontrar consolas con juegos infantiles, e-Sports o PC Gamers con interactividad, todo esto dependiendo de su edad. Pero además, de 3 a 99 años, está el programa Enjoy! Family, apto para que toda la familia pueda divertirse junta: bookcrossing, disfrutar de estrenos de cine familiar, torneos de e-Sports…