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Protégete del calor: cómo hacer ejercicio en verano sin riesgos

7 consejos para poder seguir con nuestra rutina de vida saludable también en periodo estival

Cada día que pasa suben un poquito más las temperaturas y es que, aunque casi no nos hayamos dado cuenta, ¡ya está aquí el verano un año más! Vacaciones, más tiempo libre para realizar nuestras actividades favoritas, sol, quizá playa, también piscina… ¡y ejercicio, por supuesto! Porque si en invierno muchas veces las obligaciones diarias nos obligan a aparcar el deporte, en verano no hay excusas… No, ni siquiera en vacaciones.

La actividad física es fundamental para llevar un estilo de vida saludable y ya sabemos que los hábitos tardan en adquirirse, pero en cambio se pierden muy rápido, así que lo mejor es que, aunque bajes un poco el ritmo, no dejes por completo de hacer deporte en verano. Eso sí, las altas temperaturas harán que debamos tomar una serie de precauciones para hacer ejercicio sin ningún riesgo. Toma nota de estos consejos para seguir con tu rutina de ejercicios también en época estival sin ningún peligro:

¡Hidrátate!

Es uno de los pilares sobre los que se sostiene el triángulo del bienestar y en verano debemos tenerlo más en cuenta que nunca. Bebe agua antes de tener sed para asegurarte de que comienzas el entrenamiento hidratado y, además, durante el ejercicio, bebe en intervalos cortos de tiempo. Al acabar de hacer deporte también es fundamental que bebas agua para restablecer la cantidad de líquidos que hayas perdido por el sudor. Además, en verano debes mantenerte hidratado de manera constante, y puedes hacerlo también a través de algunos alimentos ricos en agua.

Evita las horas de más calor

Si vas a practicar deporte outdoor, no lo hagas durante las horas centrales del día, esto es, entre las 12 de la mañana y las 17 horas aproximadamente, periodo en el que normalmente hay un calor asfixiante, para evitar posibles golpes de calor o lipotimias, entre otros problemas. Así, son preferibles las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde, ya que las temperaturas son más suaves. Si acudes al gimnasio, ten cuidado igualmente con el camino hasta llegar al mismo, intenta dejar que tu cuerpo se aclimate antes de iniciar la actividad para evitar cambios bruscos de temperatura.

Utiliza ropa adecuada

La vestimenta también juega un papel muy importante a la hora de hacer deporte en verano sin riesgos. Utiliza ropa holgada, mejor que ceñida, para favorecer la ventilación y a ser posible de algodón para facilitar la circulación del aire en su interior. Ponte ropa que sea de materiales transpirables y que sea ligera y presta atención también a los colores: los más claros te ayudarán a aliviar un poco las altas temperaturas frente a los más oscuros.

Y también un calzado conveniente

Los pies algunas veces son los grandes desatendidos y, sin embargo, son igual (¡o más!) de importantes que el resto del cuerpo. Utiliza siempre un calzado deportivo adecuado al deporte que vayas a hacer, que permita una correcta transpiración, y no olvides los calcetines para evitar las ampollas y rozaduras tan típicas del verano. A ser posible, que también sean de algodón.

Usa protección solar

En muchas ocasiones pensamos que la protección solar solo debemos utilizarla cuando pasamos un largo tiempo de exposición al sol en la piscina o playa, pero nada más lejos de la realidad. La protección solar debería ser imperativa cada vez que salimos a la calle en verano, y más si vamos a hacer deporte durante un buen rato. Existen lociones protectoras resistentes al sudor y al agua que nos ayudarán a no quedar desprotegidos en ningún momento. Asimismo, no olvides proteger tu cabeza con gorras o viseras o los ojos con gafas de sol deportivas para que los rayos UV no nos causen daños oculares.

Adapta tus ejercicios

Con todo esto, puedes adaptar la actividad física a las condiciones climatológicas del momento. Puedes reducir el tiempo de las sesiones y hacerlas con mayor intensidad o, en cambio, cambiar tu rutina de ejercicios y, si antes solías salir en bicicleta por la carretera, ahora acude al gimnasio para hacerlo indoor. No podemos hacer deporte con el mismo nivel de intensidad en verano que en invierno, ya que es normal que nos sintamos más pesados y débiles y que el descanso y la alimentación se tornen más necesarias que nunca. Puedes probar también con deportes menos intensos, como el yoga o el pilates.

Aprovecha para practicar deportes de verano

Cambiar de rutina deportiva es estimulante… ¡y muy divertido! Y el verano es una época ideal y muy propicia para ello. Surf, natación, kayak u otros deportes acuáticos… convence a tu pareja o a tu grupo de amigos y animaos a probar algo nuevo este verano.

Sobre todo, para practicar deporte en verano sin riesgos y de forma segura, no fuerces. Si notas aturdimiento, mareos, desorientación, dolor de cabeza o temblores, entre otros, detén inmediatamente el ejercicio. Con sentido común y estos consejos podrás seguir llevando un estilo de vida saludable también en verano… ¡y que el ritmo no pare!