Lo sabemos: cambiar de hábitos no es sencillo. Sin embargo, si estás leyendo esto es porque quizá te interesa introducir nuevas rutinas en tu vida dirigidas hacia un bienestar físico y una mente sana. ¡Y eso ya es un gran paso! De un tiempo a esta parte el término fitness puebla artículos en Internet y es habitual escuchar esta palabra en diferentes conversaciones sobre salud o ejercicio físico, pero ¿sabes realmente qué es? Pues no es otra cosa que un estado de bienestar que se logra alcanzar a través del ejercicio y una alimentación equilibrada y saludable. Si conseguimos llevar un estilo de vida fitness, todo lo demás estará chupado. Pero ¿cómo podemos hacerlo? Te damos una serie de consejos para que vivas la vida fitness:
Así es. Aunque ahora mismo te dé pereza solo pensar en cambiar tu vida, lo más complicado de los cambios no es empezar a llevarlos a cabo, sino mantenerlos en el tiempo. Para hacer de la vida fitness un hábito deberás tener constancia y perseverancia. Para empezar, solo convencimiento y motivación. ¿Los tienes? Pues ponte en marcha.
La mayoría de las personas fracasan en la consecución de sus metas por una cuestión de expectativas. Si nos fijamos logros demasiado altos o rápidos, lo más probable es que no consigamos asumirlos, nos frustremos y terminemos por abandonar nuestro propósito. Para que esto no ocurra, piensa que Roma no se hizo en un día y que no podemos pasar de no hacer ejercicio nunca a ir al gimnasio a diario o de llevar una dieta superestricta si antes no hemos adquirido hábitos saludables respecto a la alimentación, por ejemplo. Lo mejor es fijarse metas realistas y a corto o medio plazo e incorporar pequeños cambios en nuestro día a día. Lo demás ya vendrá.
Hay personas a las que les ayuda mucho escribir un cuaderno de gratitud cada mañana, otras escriben un diario cuando cae la noche para recordar siempre lo afortunadas que son… En caso de que queramos iniciar una vida fitness, los listados van a ser nuestros mejores amigos, ya que con ellos podemos analizar nuestro estilo de vida y también el que está por venir. En concreto, apuntar en una lista los objetivos que queremos lograr nos hará no desviarnos de nuestro propósito, y así cada día puedes ir rellenando aquellos logros que has cumplido. Por el contrario, también puede ayudarte escribir un listado con aquellas cosas que te quedan por hacer o debes mejorar e ir tachándolas cuando las vayas cumpliendo… A cada uno le funciona una fórmula, pero definitivamente escribir nuestras metas, logros o malos hábitos hará que el mensaje se refuerce.
Es por todos conocido que el ambiente juega un papel muy importante sobre nosotros. Así, si estás intentando empezar una vida fitness, apoyarte en quienes más te quieren es vital. Compartir con ellos tus logros y frustraciones te ayudará en la consecución de tu propósito y, de hecho, si puedes iniciar esta transición hacia la vida fitness con alguno de ellos ¡mucho mejor!
Eso sí, si has iniciado una dieta o una determinada rutina de ejercicios con alguien de tu alrededor, lo mejor es que no te compares. Eso solo te llevará a obsesionarte y frustrarte en el caso de que no hayas conseguido lo que crees que ellos sí han logrado. Cada uno tiene sus propios objetivos y lo que para uno es un paso pequeño, para otro puede suponer un gran esfuerzo. Céntrate en ti y en tus objetivos.
Respecto a la alimentación, puedes ayudarte de un dietista, nutricionista o endocrino para que valore tu situación y elabore un menú adecuado a tus necesidades. Si prefieres hacerlo por tu cuenta, en Internet puedes encontrar numerosas recetas diferentes repletas de alimentos saludables para no aburrirte. Ya sabes que las frutas y verduras son fundamentales, fuente de vitaminas y fibra para tu organismo.
En tu gimnasio puedes encontrar profesionales que pueden ayudarte a fijar tus metas en función de tu forma física. Además, en el gimnasio puedes encontrar el mejor ambiente para cumplir tus objetivos. Motivación y… ¡a por ese estilo de vida fitness!