Phil Jackson, el reconocidísimo entrenador de los mejores Chicago Bulls, fue uno de los pioneros en introducir la meditación y el mindfulness en los entrenamientos deportivos profesionales. Por su parte, deportistas de renombre como Tiger Woods o Roger Federer han declarado utilizar estas técnicas de relajación consciente para mejorar su rendimiento deportivo.
El mindfulness, esa técnica que nos invita a centrarnos en el momento presente de manera plena, es una práctica superútil para mejorar nuestro bienestar en general, pero en los deportistas o las personas que practican deporte con regularidad, tiene además numerosos beneficios de cara a una mejor preparación mental y un rendimiento deportivo al máximo.
El mindfulness pretende que atendamos de forma plena al presente, que seamos conscientes de cada movimiento, de cada paso, de cada momento vivido, disfrutando el ahora, dejando de lado pensamientos, anticipaciones y otros automatismos que nos llevan a sufrir de ansiedad y estrés. En definitiva, dejar de ir por la vida con el piloto automático encendido y desconectar para conectar con nosotros mismos. Y esto puede ayudarnos (y mucho) a mejorar nuestro rendimiento deportivo:
Mayor concentración
A través de la práctica del mindfulness conseguimos centrarnos y concentrarnos por completo en lo que estamos haciendo, por lo que conseguiremos mejorar nuestros movimientos y rendir al 100% en el entrenamiento o deporte que estemos realizando.
Adiós miedos
Los deportistas a menudo están sometidos a mucha presión. Unas veces nos la imponen agentes externos y otras veces somos nosotros mismos quienes nos exigimos demasiado. Esto puede llevarnos a pensamientos negativos recurrentes: pensar que no podremos, que fracasaremos en el intento, que no cumpliremos nuestros objetivos… El mindfulness nos ayudará a dejar de lado estos pensamientos que rumiamos a menudo y, simplemente, podremos centrarnos en el deporte.
Menor estrés
Estos pensamientos suelen estar relacionados también con el estrés, por lo que la meditación antes del entrenamiento contribuirá a disminuir estos niveles y ejercitarnos de manera más libre.
Control de nuestras emociones
Gestionar las emociones es fundamental para aumentar nuestro rendimiento deportivo, ya que nuestro estado de ánimo influye directamente en él.
Menor tiempo de recuperación física
El mindfulness mejora nuestro sistema inmunitario, reduce la presión sanguínea, mejora nuestras funciones cognitivas y nuestra calidad del sueño, lo que provoca una reducción del tiempo que tardamos en recuperarnos físicamente tras la práctica deportiva.
Autoconocimiento
El mindfulness nos lleva de viaje por un camino de autoexploración que nos permite conocernos mejor, y eso incluye encontrar nuestras fortalezas y puntos débiles, lo que nos permite mejorar en nuestro entrenamiento con conocimiento de causa.
Más disfrute
Al disminuir el estrés, la ansiedad y todos esos pensamientos negativos recurrentes, nos permitimos simplemente disfrutar del deporte y dejarnos llevar por el placer que nos genera el ejercicio.
