Febrero es el mes más corto del año, pero también puede ser el más intenso. Porque sí, febrero es el mes del amor. Las flechas de San Valentín impactan en escaparates, anuncios y medios de comunicación por igual, que nos bombardean con historias de amor hollywoodienses y posibles formas de sorprender a nuestras parejas, si es que la tenemos, en este día: escapadas de ensueño, cenas románticas y un pegajoso etcétera. Pero dejando a un lado el carácter marketiniano que de un tiempo a esta parte ha adquirido la celebración, podemos aprovechar la llegada del segundo mes del año para hablar de la correlación entre el amor y el deporte. Porque la tiene y mucha. Cuando nos enamoramos, nuestro corazón aumenta sus pulsaciones por minuto, la presión arterial también sube, se incrementa el número de glóbulos rojos en sangre y liberamos grasas y azúcares para aumentar nuestra capacidad muscular. ¿Te suena de algo? Efectivamente, son muchas de las alteraciones fisiológicas que se producen en nuestro cuerpo cuando hacemos ejercicio. Y eso por no hablar de la coincidencia entre las sustancias químicas que se liberan cuando nos enamoramos y cuando hacemos deporte. Entre muchas de las responsables de la sensación de felicidad y euforia absoluta que sentimos cuando nos enamoramos, se encuentran la adrenalina y las endorfinas, así como la dopamina y la serotonina. Y has adivinado: practicar deporte con regularidad aumenta, de igual modo, la secreción de estos neurotransmisores cerebrales. Es innegable que cuando estamos enamorados y hacemos deporte nos sentimos más felices, pero ¿qué hay de los que están solteros? Hacer deporte y encontrar pareja sigue estando íntimamente ligado. Según una encuesta realizada por eDarling.es, el 46% de las personas solteras califican a los que practican deporte como individuos dinámicos y amantes de la diversión. Además, el 78% de los encuestados cree que las personas que practican deporte o hacen ejercicio físico son mucho más atractivas que aquellas que no lo hacen. El 33% de ellos reconoció, asimismo, haber conocido gente haciendo deporte.
El futbolista que dedica un gol a su pareja, la ‘kiss-cam’ (o cámara del beso) que inunda los estadios deportivos de Estados Unidos, la grada que de repente se convierte en el escenario de una pedida de mano por parte de dos aficionados… El amor está en todas partes y por supuesto también se manifiesta en el deporte.
Si tienes pareja, en este día (o mes) de San Valentín, puedes aprovechar para hacerle un regalo saludable con un componente romántico. Desde unas zapatillas para hacer running hasta una nueva pala si es adicto al pádel, unos auriculares inalámbricos para que se motive con música mientras hace deporte, un pulsómetro o una mochila para llevar al centro deportivo… Hay infinidad de sugerencias según el deporte o actividad que más le guste. Pero no nos olvidemos de lo más importante: regaláos tiempo para estar en pareja. Y si es tiempo saludable y de calidad, mucho mejor. ¿Por qué no entrenar o hacer deporte juntos?
Si por tiempo u otra circunstancia hacer deporte juntos se torna casi imposible, siempre puedes animar a tu pareja a cuidarse y a llevar un estilo de vida saludable. Si en este momento no tienes pareja, la celebración de San Valentín puede servirte también para concienciarte sobre la importancia del autocuidado. La relación más larga que vas a tener en esta vida es contigo mismo, así que empieza a cuidarla desde ya. Hacer deporte es un gran punto de partida.