Hay algunos hábitos que pueden contribuir a que nos sintamos bien y fortalezcamos nuestro sistema inmunitario
Si algo ha quedado claro durante estos meses es que la salud es y debe ser una prioridad. Ahora más que nunca, es muy importante vigilar y cuidar nuestra salud y la de quienes nos rodean, sentirnos fuertes, sanos y vitales. Y hay algunos hábitos que pueden contribuir a fortalecer nuestro sistema inmunitario y, así, sentirnos bien. Te los contamos:
1. Come sano⠀
Siempre insistimos en lo fundamental que es llevar una alimentación equilibrada. Tenemos suerte: en España es muy fácil seguir una dieta mediterránea rica en frutas y verduras y comer grasas saludables como las que se encuentran en alimentos como pescados grasos, nueces y semillas, aguacate o aceite de oliva. Rebajar las carnes rojas, los alimentos procesados y ultraprocesados, las frituras y los azúcares nos ayudará también en nuestro propósito de reforzar nuestro sistema inmunitario.
2. Mantente hidratado
Además de la alimentación, debemos cuidar qué y cada cuánto bebemos. Mantenernos hidratados de manera frecuente durante todo el día es fundamental para reforzar el sistema inmunitario. Asegúrate una buena ingesta de líquidos bebiendo agua, tomando tés e infusiones y preparándote caldos y sopas. Por el contrario, evita en la medida de lo posible las bebidas con cafeína, los refrescos azucarados y el alcohol. Estar hidratados es esencial para el mantenimiento de la termorregulación del cuerpo y de nuestras funciones físicas y cognitivas. Además, contribuye a realizar una buena digestión y a absorber los nutrientes necesarios para alimentar las células de nuestro organismo.
3. Haz ejercicio
La OMS recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad física a la semana. Sin embargo, los españoles están entre los más sedentarios del planeta: el 30% reconoce no realizar suficiente actividad física y solo el 35% admite practicar ejercicio suficiente, según el estudio IPSOS Global Advisor. Encuentra el deporte o actividad que más vaya contigo y que no haya excusas: practicar ejercicio físico de manera regular mejora la salud cardiovascular, minimiza el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes, contribuye a controlar el peso, reduce la presión arterial, mejora la condición aeróbica, la fuerza y la resistencia, la flexibilidad articular, aumenta nuestra autoestima… En definitiva, mejora nuestra salud general y con ello nuestro sistema inmunitario.
4. Duerme lo suficiente
Siete u ocho horas de sueño al día pueden contribuir a reforzar tu sistema inmunitario. Un estudio de 2015 publicado en la revista Sleep dictaminó que las personas que dormían al menos siete horas por la noche eran cuatro veces menos propensas a resfriarse que quienes dormían menos de seis horas. La falta de sueño, además, puede provocar que el cuerpo responda como si estuviera en una situación de peligro, despierto y alerta, liberando más cortisol, que es la hormona del estrés, y por tanto suprimiendo nuestra sistema inmunitario. Aquí te dejamos algunos consejos para dormir bien.
5. Vigila el estrés
El estrés y la ansiedad provocan que el cuerpo produzca esta hormona del estrés de la que hemos hablado y suprima nuestro sistema inmunitario, por eso es tan importante controlarlos. En la medida de lo posible, huye de las fuentes que te provocan estas sensaciones, haz actividades que te hagan sentir bien, haz ejercicio, relativiza, pasa tiempo con tus seres queridos, aprende nuevas técnicas para relajarte (yoga, meditación, mindfulness…) y, si lo consideras, no dudes en pedir ayuda profesional.
6. Cuida tu higiene
Por supuesto, no podemos olvidarnos del trío de ases de hábitos saludables que hemos aprendido durante la pandemia: ponte la mascarilla, evita ir a lugares muy concurridos (y mantén la distancia de seguridad con otras personas) y lávate las manos con frecuencia y de forma adecuada. Mantener fuera del cuerpo a microorganismos como las bacterias, los hongos y los virus es fundamental para reforzar nuestro sistema inmunitario.
