enjoy!

Así afecta a tu salud el cambio de hora (y qué hacer para remediarlo)

El cambio horario puede tener algunos efectos transitorios sobre nuestro organismo. Te contamos lo que puedes hacer para que tengan el mínimo impacto sobre tu salud.

La madrugada del sábado 26 al domingo 27 de marzo los relojes se adelantarán una hora. A las 02:00 serán las 03:00, dando lugar así al cambio al horario de primavera-verano. Con este nuevo movimiento de las manillas del reloj ganaremos más horas de luz, algo positivo para todos, lo que no quiere decir que este cambio de hora no tenga efectos perniciosos sobre nuestra salud. Pero que no cunda el pánico, porque esos posibles síntomas negativos serán transitorios y no se alargarán más de dos días en general o más de cinco o siete en el peor de los casos.

Cansancio, somnolencia, falta de concentración, cierto aturdimiento, dificultad para dormir o falta de energía son algunos de los síntomas que muchas personas experimentan los días después de cambiar el horario, aunque estos no suelen extenderse más de cinco días en los casos más persistentes. Si bien es cierto que el cambio horario no afecta de igual manera a todos los grupos de población. Mientras que la mayoría de las personas apenas sufren estos efectos o solo duran un par de días, los niños y los mayores de 50 años son los grupos que más acusan este fenómeno. Otras personas con patologías previas también pueden padecerlos en mayor o menor medida, como aquellos que tienen algún trastorno neurológico o las personas con depresión o ansiedad. ¿Y por qué se producen estos efectos sobre nuestra salud? No se trata de otra cosa que de una especie de ‘jet-lag’. Desde una perspectiva fisiológica, este cambio horario altera la secreción de melatonina, la hormona que regula los estados de vigilia y sueño en función de la luz solar: cuanta más luz hay, menos melatonina se produce, por eso la inducción del sueño se realiza más tarde. Además, desde una perspectiva biológica, al hacer este cambio de hora, cuando nos suene el despertador, nos estaremos levantando una hora antes de lo que solíamos, por lo que en realidad no estaremos descansando lo mismo. Por eso el cuerpo necesita unos días para aclimatarse y acostumbrarse a este nuevo horario.

Cambio de hora y salud

¿Qué podemos hacer para intentar que el cambio de hora afecte lo mínimo a nuestra salud? Aunque insistimos en que este cambio apenas tiene efectos nocivos sobre la salud o al menos solo son a corto plazo, sí que hay algunas recomendaciones que podemos llevar a cabo para intentar vivir el próximo cambio de hora con el menor perjuicio sobre nuestra salud.

Para empezar, intenta no modificar en la medida de lo posible tus horarios habituales. Es decir, ese día intenta levantarte, comer y hacer las actividades pertinentes que harías cualquier otro día según el horario que veas en el reloj. Otro truco que les funciona a algunas personas es ir adaptándose poco a poco a este cambio de hora, por ejemplo, ir adelantando los horarios la semana de antes 15 minutos progresivamente para compensar esa hora de menos.

Ese día, además, intenta no echarte la siesta para no desestabilizar más aún el sueño e intenta también hacer deporte. Puede ser tu rutina deportiva diaria, salir a pasear, practicar tu deporte favorito… Hay múltiples posibilidades, pero todas ellas te harán descansar mejor cuando llegue la noche. ¡Ah! Aunque los móviles y otros dispositivos electrónicos ya suelen tener sincronizado el cambio horario y lo hacen automáticamente, hay otros aparatos o relojes en los que debemos realizar este cambio de manera manual. Intenta cambiar estos últimos cuanto antes; de hecho, puedes cambiar la hora antes de irte a la cama y así empezar el día siguiente con la nueva hora ‘real’ directamente. Mentalmente, te ayudará con el cambio.

Además, tu organismo agradecerá una cena ligera y que evites las bebidas estimulantes (cafeína, teína…) a partir de las cinco de la tarde. Para hacer una rutina de sobresaliente, intenta no exponerte a pantallas de dispositivos móviles u ordenadores a partir de las 10 de la noche. Todo ello te ayudará a descansar y a evitar esos efectos perniciosos que tiene el cambio de hora sobre nuestra salud. ¡Bienvenida, primavera!