El Yoga es una disciplina milenaria procedente de Oriente que ha conquistado al planeta entero por sus efectos directos en nuestro bienestar, tanto físico como mental, contribuyendo a un estilo de vida saludable y a una mente sana. Puede que lo practiques a diario o varias veces a la semana, pero ¿sabes cuáles son sus orígenes? Debemos decirte que ni siquiera hay unanimidad entre los expertos sobre cuál fue el momento histórico exacto de su aparición, pero en lo que sí coinciden es en que las primeras pruebas arqueológicas de su existencia datan del año 3.000 a.C. Se trata de unos sellos de piedra en los que están talladas varias figuras en posturas de meditación y propias del yoga, por eso la versión más extendida es que fue la civilización asentada en el Valle del Indo la que comenzó con esta práctica.
Sin embargo, hay quienes creen que el yoga habría aparecido hace mucho más tiempo, en torno al año 5.000 a.C., y quienes consideran que su existencia sería de algo menos, ya que atribuyen su aparición a la era de los Veda, alrededor del 1.500 a.C. Sea como fuere, lo cierto es que nació en Oriente y fue llevado a cabo por los grandes sabios de la época, que compartían su conocimiento a través de sus discípulos y así, poco a poco, el yoga fue ganando terreno como eje de un estilo de vida saludable y del bienestar tanto físico como mental.
Si atendemos a los textos Veda, aparecen términos utilizados hoy en día en el yoga como Rigveda o Atharvaveda; y en los Upanishads, otros escritos ancestrales de yoga, se refuerzan términos como Kundalini y asanas. A raíz de estos textos, poco a poco fueron surgiendo otros que desarrollaban muchos más aspectos del yoga. En el siglo VI a. C., por ejemplo, surgieron el Ramayana y el Mahabarata, algunas de las escrituras que contienen los aspectos más famosos sobre los que se sustenta actualmente el yoga.
Más tarde surgieron otro tipo de escritos, allá por el siglo III a.C, en los que encontramos referencias al yoga mental (Raja Yoga) y al yoga físico (Hatha Yoga), que prácticamente son la base del yoga moderno como lo entendemos hoy en día. La expansión de esta práctica por otras partes del mundo pudo darse lo más probablemente a partir del siglo II d.C., época en la que fue extendiéndose por los siglos de los siglos de continente a continente hasta asentarse hoy en día como una de las prácticas más celebradas y recomendadas para una mente sana y un cuerpo saludable.
Tanto es así que el yoga tiene incluso su propio día internacional declarado por la ONU. El 21 de junio de cada año se pretende honrar a esta práctica milenaria que ha ido evolucionado hasta como la conocemos hoy en día y difundir así los beneficios que tiene para una mente sana y un cuerpo sano. En definitiva, el yoga es uno de los ejercicios más recomendables para alcanzar un estado de bienestar completo, tanto físico como mental. ¿Te apuntas?
