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Por qué los nacidos en enero tienen más probabilidades de ser deportistas profesionales

Los niños que nacen durante los primeros meses del año tienen una ventaja competitiva en el deporte frente a los que nacen más tarde

Diversos estudios lo avalan: hay muchísimos más deportistas de élite nacidos durante los primeros meses del año (con enero a la cabeza) que nacidos durante los últimos meses del año. Aunque a priori pueda parecer una magufada o mera casualidad, lo cierto es que estamos ante un fenómeno que, aunque injusto, tiene bastante lógica. Ocurre igual que en el curso escolar: los niños se agrupan según su año de nacimiento, pero obviamente no es lo mismo nacer el 12 de enero que el 12 de diciembre. Así, dos niños que vayan juntos a esta clase se llevan prácticamente un año de diferencia. Cuando somos mayores esta diferencia es imperceptible, pero de niños, en pleno desarrollo tanto de las capacidades cognitivas como habilidades físicas, puede haber un abismo. Y esto es exactamente lo que ocurre con el deporte y los niños.Con casi un año de diferencia en la edad de crecimiento, las capacidades y/o habilidades físicas de un niño, pongamos, de 9 años, no son las mismas que las de un niño de 8: los primeros serán más altos, fuertes o hábiles que los segundos, partiendo así con una ventaja competitiva en el deporte que los niños nacidos en los últimos meses del año no tienen. Estas habilidades frente al resto les llevan a destacar y a hacer que tanto sus padres como sus entrenadores apuesten por ellos y por el deporte que practican, animándoles así a continuar y a evolucionar de una manera más rápida que los nacidos durante la última mitad del año.

Por eso podemos pensar que nuestros hijos no son especialmente habilidosos en algún deporte, y puede que sea así, pero también puede que, simplemente, estén compitiendo con otros niños que les sacan muchos meses y partan con esa desventaja añadida, perdiéndose así ese posible talento y evitando que los niños perseveren en determinado deporte, cambiándoles incluso a otra actividad.

Este fenómeno que se da en el deporte y los niños se ve reflejado como decimos en el deporte de élite. Sin ir más lejos, en LaLiga española. En este artículo y en este estudio tienes mucha más información sobre ello. ¿La solución a este fenómeno? No es sencilla. Agrupar a los niños en franjas de edad más reducidas o establecer subgrupos dentro de los grupos sería una posible salida, pero no siempre es posible. En cualquier caso, alabar el esfuerzo de nuestros hijos en el deporte y alimentar la afición por el mismo siempre es una buena opción. Además, no está de más recordar que los niños tienen que ver el deporte como algo divertido para que lo integren en su vida y, de mayores, se convierta en un hábito saludable interiorizado. Lo importante no siempre es competir, pero saber que quizá no todo es responsabilidad de nuestras habilidades… cuenta. ¡Transmíteles a tus niños la pasión por el deporte!