Esa herencia se transmite a través de los microARN, que viajan en los espermatozoides y, según el mismo estudio, estos beneficios pueden llegar hasta los nietos, incluso aunque sus padres hayan sido sedentarios.
Este estudio ha sido el resultado de la colaboración entre el Instituto Cajal con el Centro Nacional de Biotecnología, también del CSIC, así como el Centro Nacional de Análisis Genómico, el Instituto Nacional de Tecnología Agraria y Alimentaria, la Universidad de Valencia, la Universidad de Sevilla, y la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido.
Así que ya sabes, si aún hay veces que te dejas vencer por la pereza antes de hacer ejercicio… ¡Aquí tienes un nuevo motivo para darle a la vida sana!