Con cada nuevo año vuelven los buenos deseos y los mejores propósitos. Nos proponemos cambiar esos aspectos de nuestra vida susceptibles de mejora: apuntarnos a clases de inglés, hacer más ejercicio, procrastinar menos, comer sano… Sin embargo, tras unos meses (en el mejor de los casos) la fuerza de voluntad comienza a flaquear y acabamos por abandonar estos hábitos que con tanta ilusión emprendimos a principios de año. ¿Cómo evitar que eso suceda? A unos les funciona el reto de los 21 días (ese que asegura que bastan 21 días para crear un hábito), otros lo hacen con muchísimo esfuerzo y sacrificio, a otros les cuesta menos… Cada persona es un mundo, pero existen varias claves que pueden ayudarnos a cumplir nuestros propósitos de vida sana con mayor garantía de éxito. Una de esas claves es el método SMART, un método nombrado así por su acrónimo en inglés, que está formado por las cinco características que debe tener cualquier meta que nos propongamos alcanzar: Specific (específico), Measurable (medible), Attainable (alcanzable), Realistic (realista) y Timely (por tiempo definido o limitado). Vamos a desgranar cada una de esas palabras para descubrir en mayor profundidad a qué hacen referencia e… ¡ir a por todas en nuestros propósitos de vida sana o aquello que queramos conseguir!
Specific (específico)
para cumplir nuestros propósitos de vida sana con éxito, debemos identificar de la manera más clara posible cuáles son cada uno de ellos. Cuanto menos dispersos seamos y más centremos el tiro, mayor probabilidad tendremos de lograrlos. Establecer el qué, el por qué, el cómo… es de vital importancia para ello. Enfócate en algo concreto y será más fácil alcanzar tu objetivo que decir en general “voy a hacer deporte para llevar una vida sana”. De este modo, proponte salir a correr tres días a la semana o aumentar tu resistencia, ganar flexibilidad… Cada uno conoce lo que quiere lograr, así que apunta tus metas y ve a por ellas de manera específica.
Measurable (medible)
para saber si estamos cumpliendo o no nuestro objetivo de vida sana, es importante que podamos medirlo. De este modo podremos saber si estamos progresando y de qué forma. Puedes medirlo en forma de horas, de días, de peso, de grasa corporal… Cada uno en función de su objetivo. Lleva un diario y apunta tus resultados para poder llevar un registro y medir tus progresos.
Attainable (alcanzable)
tirando del famoso refranero español, sabemos que “quien mucho abarca, poco aprieta”. Pues lo mismo aquí. Ponte objetivos alcanzables que no vayan a generarte frustración. Por ejemplo, si no has salido a hacer running nunca, no te propongas hacer una maratón en seis meses. Empieza con metas alcanzables y bien definidas que puedas lograr. De lo contrario, solo conseguirás abandonar tus propósitos al ver que son irrealizables y puedes incluso lesionarte
Realistic (realista)
este tip va íntimamente relacionado con el anterior. Para que las metas sean alcanzables, deben ser realistas. Oriéntate a resultados y asegúrate de que tienes las competencias y recursos para poder cumplirlas. Si no, de nuevo nos desmotivaremos y dejaremos nuestro propósito de vida sana abandonado en un rincón. Y no queremos eso.
Timely (por tiempo definido o limitado)
fijarnos una fecha para cumplir nuestro objetivo suele funcionar a la hora de alcanzar nuestras metas. Si no, corremos el riesgo de procrastinar y dejar nuestro objetivo a la mitad. Calendariza tus actividades y maximiza los tiempos. Esto te motivará para lograr tus objetivos ya que podrás ir haciendo un seguimiento real de tu progreso.
Siguiendo estas cinco claves, con una mentalidad positiva y toda tu fuerza de voluntad, no nos cabe duda de que este año conseguirás lo que te propongas en materia de vida sana. ¡Nosotros estamos contigo! A por todas.
