Unos los llaman superalimentos; otros, alimentos del futuro. Lejos de secundar cualquiera de esas dos acepciones, lo cierto es que hay algunos alimentos que, de un tiempo a esta parte, están en infinitas conversaciones sobre comida sana. ¿Cuáles son y qué propiedades tienen? Hemos recogido cinco de estos alimentos para contarte todos los beneficios que tienen para el organismo. ¿Te animas a introducirlos en tu dieta?
Fonio
El fonio pertenece a los llamados ‘granos antiguos’ y es un grano ancestral con un sabor parecido al de los frutos secos originario de África Occidental. Perfecto para celiacos, ya que está libre de gluten, este cereal contiene una alta concentración en aminoácidos azufrados (véase la metionina, la cistina y la fenilalanina) y vitaminas B1 y B2, así como diferentes minerales (calcio, fósforo, hierro, magnesio, manganeso y zinc). Bajo en grasas, entre sus beneficios se encuentran favorecer la digestión, combatir la osteoporosis, facilitar la recuperación muscular o mejorar el aspecto de la piel, el cabello y las uñas, entre otras cosas.
Amaranto
Originario de Perú, el amaranto en realidad no es un grano de cereal propiamente dicho, sino un pseudocereal, ya que tiene características parecidas a los cereales solo que con otras cualidades más semejantes a las de las legumbres, como su contenido proteico. También libre de gluten, constituye una gran fuente de calcio, hierro, magnesio y potasio, y su mayor atributo es la lisina, un aminoácido que destaca por su capacidad antioxidante. Así, es bastante popular entre los deportistas, ya que contribuye a incrementar la masa muscular y a recuperarnos de las lesiones, entre otros.
Moringa
Nativa de Asia, esta planta puede alcanzar los ocho metros de altura. También es conocida con el nombre de árbol de la vida y es muy abundante en proteínas, potasio, calcio, vitamina A y C, aminoácidos y ácidos grasos. La moringa es sobre todo conocida por sus propiedades adelgazantes debido a que contribuye a la detoxificación del aparato endocrino y evita de esta manera la retención de líquidos, pero también regula la presión arterial, previene y combate la anemia y tiene efectos antiinflamatorios y analgésicos, entre otros.
Bimi
Esta hortaliza oriunda de Japón es un híbrido entre el brócoli y la col oriental que comenzó a cultivarse en el país nipón a principios de los 90. Su contenido es alto en proteínas y minerales (hierro, zinc, fósforo, calcio, magnesio…), así como en fibra dietética y compuestos bioactivos como el ácido fólico o los carotenoides. Además, es una gran fuente de vitaminas C, B6 y E. Todas estas propiedades convierten al bimi en un alimento indicado para prevenir las enfermedades cardiovasculares u otro tipo de patologías como las cataratas. Además, tiene capacidad antiinflamatoria y antioxidante.
Kahi-Nan
Por último, hablamos de esta especie de caviar verde que en realidad es una planta acuática muy muy pequeña procedente del sudeste asiático. En Asia llevan siglos consumiéndola y de un tiempo a esta parte este vegetal sin raíz ni hojas se ha puesto de moda en todo el mundo. Aseguran que tiene tres veces más nutrientes que cualquier vegetal y contiene proteínas, fibra, hierro, magnesio, zinc, calcio, vitaminas A, B, C, E y ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6. Tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes y mejora el tracto digestivo y el aspecto de la piel, entre otros.
