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Comidas trampa: alimentos que no son tan sanos como pensabas

Comidas trampa: alimentos que no son tan sanos como pensabas

Desmontamos mitos y falsas creencias sobre algunos de los alimentos considerados saludables

Vas al súper o al mercado con la mejor de las intenciones y llenas tu carro de bolsas con alimentos supuestamente saludables, pero ¿de verdad lo son? Existen muchos mitos y falsas creencias sobre algunos productos que consideramos sanos y queremos desmontar algunos de ellos:

Los productos con etiqueta ‘light’

Cuando estamos ‘a plan’ y queremos ser la mejor versión de nosotros mismos en lo que a vida saludable se refiere, lo primero que solemos echar en nuestro carrito de la compra son las versiones light de nuestros alimentos y bebidas de siempre: refrescos azucarados light, yogures light, salsas light y un largo etcétera light. Sin embargo, debes saber que este tipo de productos a menudo no son en absoluto saludables y que incluso pueden contener más grasas y/o azúcares que sus homólogos originales.

¿Cómo puede ser esto si se venden como una versión más sana que los anteriores? Que se vendan como una versión más sana significa que tienen menos calorías que sus antecesores, pero no por ello más sanos. Esto es así porque para que un alimento lleve la palabra light debe haber reducido sus calorías en un 30% con respecto a la otra versión del producto, pero eso no quiere decir que sea bajo en calorías.

Además, para mantener el mismo sabor y textura muchas veces compensan los ingredientes añadiéndoles azúcar, grasas u otros componentes que no son en absoluto beneficiosos para la salud. Lo mejor es que mires la etiqueta y te cerciores de lo que ese alimento contiene.

Batidos y zumos ‘detox’

De un tiempo a esta parte encontramos en las estanterías batidos que ofrecen depurarnos en un corto periodo de tiempo y resetear nuestro metabolismo liberando las toxinas de nuestro cuerpo. También hay recetas para elaborar nuestros propios batidos vegetales, pero ¿de verdad son tan milagrosos como los pintan? La respuesta es no. Así lo aseguran numerosos expertos e incluso la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

Partiendo de la base de que el término desintoxicación no puede aplicarse en este sentido, ya que nuestro cuerpo elimina por sí solo las sustancias que considera perjudiciales para él, este tipo de bebidas pueden provocar en nuestro cuerpo un efecto rebote: al basarse en un efecto de choque, provocan que bajemos el peso en poco tiempo, pero al volver a cambiar la alimentación volveremos a encontrarnos igual o peor que antes. Por no mencionar los riesgos que puede tener para nuestra salud alimentarnos durante unos días o semanas a base de batidos, llegando a provocar mareos y falta de energía. Mejor seguir una dieta equilibrada prolongada en el tiempo que supuestas ‘dietas milagrosas’ en un corto periodo.

Ensaladas preparadas

Todos sabemos que no hay nada como los productos frescos, pero muchas veces el tiempo apremia y no nos da tiempo a prepararnos la ensalada nosotros mismos, por lo que recurrimos a las que ya vienen preparadas. Además de consumir un plástico de un solo uso innecesario en su envase, estas ensaladas contienen aditivos, sal y conservantes que le quitan todo lo saludable que pueda tener.

Barritas de cereales

También llamadas barritas energéticas, suelen venderse como solución ideal para picar algo después del gimnasio o entre horas, ya que contienen cereales y frutos secos, pero lo cierto es que no son tan sanas como las pintan. Muchas de estas barritas suelen contener grasas saturadas y trans, como aceite de palma, azúcar y otros endulzantes artificiales, jarabe de maíz alto en fructosa y otros ingredientes para nada saludables.

Tortas de arroz y maíz

Lo mismo ocurre con las tortitas. Son uno de los snacks más populares para tomar en el trabajo como tentempié o para matar el hambre entre horas, pero contienen hidratos de carbono de rápida absorción, sal y saborizantes que poco o nada ayudan a mantener en realidad la línea. Además, si las habéis probado, sabéis lo adictivas que pueden llegar a ser, y corremos el riesgo de comernos más que la ración diaria recomendad

Leches vegetales

Las leches de soja, almendras o avellanas están sustituyendo cada vez más a la leche de vaca, bien sea por intolerancias, por gusto o por los que optan por llevar una dieta vegana. Sin embargo, al hacernos con una de ellas debemos prestar especial atención al etiquetado, ya que la mayoría de estas leches vegetales llevan una concentración muy baja en el fruto seco o legumbre en cuestión. Así, están compuestas por una gran cantidad de agua y azúcar.