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Deportes de invierno para hacer en familia (y recomendaciones para aprovecharlos al máximo)

Deportes de invierno para hacer en familia (y recomendaciones para aprovecharlos al máximo)

El esquí es uno de los deportes de invierno más conocidos, pero no el único.

Hay una gran variedad de deportes de invierno para disfrutar en familia de la estación más fría del año

¿Quién dijo que la actividad física era incompatible con el frío? Con la llegada del invierno tenemos frente a nosotros numerosos deportes para realizar en familia que tienen como denominador común el hielo o la nieve. Fortalecer los lazos familiares, mejorar la confianza, reforzar la autoestima de nuestros hijos y la nuestra, divertirnos y llevar un estilo de vida saludable. Todo eso lo podemos conseguir practicando deportes de invierno en familia. ¡Que comience la diversión en la estación más fría del año!

Esquí

Comenzamos por el rey de los deportes de invierno. El esquí es la actividad de nieve por excelencia y uno de los mejores deportes de invierno para realizar en familia. Entre los tres y los cinco años los niños pueden iniciarse en este deporte sin problema, y es una actividad ideal tanto para compartir nivel de iniciación entre todos los miembros de la familia como para apuntarles, si nosotros ya sabemos, y que aprendan de la mano de un monitor hasta que podamos disfrutar de este deporte juntos. El esquí les ayudará a controlar su cuerpo y favorecerá su equilibrio, coordinación y autonomía.

Snowboard

Continuamos con el primo hermano del esquí. El snowboard es un deporte cada vez más de moda que consiste en deslizarnos sobre una tabla (y sin bastones) por el terreno nevado. Al igual que el esquí, este deporte también tendrá numerosos beneficios relacionados con el desarrollo de sus habilidades psicomotrices, como la coordinación o el equilibrio. Como todo, requiere de práctica y mucha paciencia dominar este deporte por completo, pero los niños se divertirán aprendiendo una nueva actividad y conociendo nuevos amigos de su edad, además de pasar tiempo con su familia.

Patinaje sobre hielo

El patinaje sobre hielo siempre ha sido un deporte de invierno a tener en cuenta, pero gracias a la ristra de éxitos del patinador español Javier Fernández, ahora está más de moda que nunca. La época navideña es un gran momento para disfrutar de este deporte, pero después de las fiestas también podemos practicarlo con nuestros pequeños. Te sorprenderá ver cómo son ellos los que muchas veces velan por nuestro propio equilibrio, ya que este deporte se le suele dar sumamente bien a los niños. Podemos practicar patinaje artístico, de manera individual, o sincronizado si es en grupo.

Hockey sobre hielo

Sin salirnos de las pistas de hielo proseguimos con el hockey sobre hielo, otro deporte de invierno que encantará a nuestros hijos. Especialmente indicado para practicarlo en torno a los cuatro o cinco años, es un deporte que, además del equilibrio y la coordinación, fomentará el compañerismo y el trabajo en equipo, ya que deben formar parte de uno de los dos equipos que juegan (normalmente compuesto por seis jugadores cada uno). Al igual que en otros deportes de invierno, las protecciones en el hockey sobre hielo también son vitales, ya que en este caso en concreto, además, existe un componente de contacto físico importante con los jugadores del equipo rival.

Coger unas raquetas de nieve para hacer senderismo es otra gran opción.

Raquetas de nieve

¿Qué tal una ruta de senderismo para disfrutar de un día en plena naturaleza respirando aire fresco y contemplando paisajes únicos? Las raquetas de nieve nos ayudarán a caminar con seguridad y mayor facilidad sobre el terreno nevado. En el camino podemos aprovechar para hacer unos muñecos de nieve y fotografiarnos para inmortalizar este maravilloso día para la posteridad.

Consejos para disfrutar a tope de los deportes de invierno

Estos son solo algunos de los deportes de invierno que puedes aprovechar para realizar durante los meses de frío con tu familia. Como en todo, hay algunas recomendaciones que debemos tener en cuenta para disfrutar de ellos al máximo y sin ningún tipo de riesgo ni peligro, como recuerda la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP):

Las protecciones: como hemos comentado anteriormente, según el tipo de deporte serán necesarias protecciones como el casco, las rodilleras o las coderas para evitar lesiones en caso de caídas. Además, aunque sea invierno, no debemos olvidarnos nunca de proteger a nuestros pequeños (y a nosotros mismos) con crema solar y gafas de sol homologadas.

Ropa y calzado: tanto la ropa como el calzado que utilicen debe ser impermeable. Un mono de nieve y unas botas evitarán que se calen. Por dentro, lo más recomendable es vestirlos con varias capas delgadas y ajustadas a su talla. A este respecto, los pediatras aconsejan que vistamos a los niños con una capa más de ropa de la que llevaría un adulto en las mismas condiciones climáticas.

Los estiramientos: ya hemos hablado largo y tendido sobre la importancia del calentamiento físico y de los estiramientos en otras ocasiones, y aquí tampoco iba a ser una excepción. Es muy importante que calienten las articulaciones antes de hacer deporte y que estiren después de la actividad física para evitar lesiones.

Prestar atención a los síntomas: cuando los niños están entretenidos jugando o haciendo deporte muchas veces son incapaces de reconocer los síntomas del frío o el cansancio. Es importante que paren si se mojan o están casados para beber líquidos o tomar frutos secos que les aporten energía. A este respecto es importante también que los niños tomen un desayuno consistente antes de hacer deporte y que prioricemos las horas de luz a las de noche para hacer deporte, ya que cuando se vaya el sol el frío será más intenso.

Por último, los pediatras urgen a los padres a estar atentos ante los posibles signos de hipotermia que pueden sufrir los pequeños, ya que estos pierden la temperatura corporal más fácilmente que los adultos. Los signos típicos de la hipotermia son el temblor, la letargia, y en casos graves, las alteraciones neurológicas y el coma. Las causas más comunes son: no protegerse lo suficiente o con ropa adecuada ante temperaturas bajas, caer en aguas frías, llevar ropa húmeda durante mucho tiempo cuando hay viento o hace mucho frío o hacer esfuerzos extremos sin ingerir suficiente comida o bebida en climas fríos.

Si aparece confusión o alteraciones mentales, se debe llamar de inmediato al número de emergencias, en España el 112 y, mientras tanto, protegerle del frío, reemplazar su ropa por otras prendas secas, intentar calentarle y permanecer junto a él hasta que llegue el soporte médico. Estos son solo algunos consejos para que podamos disfrutar al máximo de los deportes de invierno en familia.