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Cómo el estrés afecta a nuestro descanso y qué hacer para prevenirlo

Cómo el estrés afecta a nuestro descanso y qué hacer para prevenirlo

El estrés es una tensión provocada por situaciones agobiantes

3 de cada 4 españoles sienten estrés a a diario, una condición que afecta a nuestra vida y nuestro descanso

Cuando las responsabilidades nos abruman, el ritmo de vida se acelera demasiado y apenas tenemos tiempo para nosotros mismos, es hora de que nos tomemos un respiro. El problema es que no siempre podemos permitírnoslo y es ahí cuando el estrés y la ansiedad comienzan a campar a sus anchas. Según un estudio realizado por Cigna, 3 de cada 4 españoles aseguran sentir estrés a diario, una cifra bastante alta a la que conviene prestar la atención que merece, ya que solo tomando conciencia de esta problemática podremos poner en marcha acciones que contribuyan a su prevención y control y mejorar así nuestro bienestar.

El estrés es una tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos en ocasiones graves, como la depresión. Así, el estrés es responsable en muchas ocasiones de la pérdida de nuestro cabello, la aparición de eccemas, el dolor de cabeza, la fatiga, la irritación o la tristeza. Además, también puede provocar problemas cardiovasculares e insomnio. De hecho, la falta de sueño es uno de los síntomas más evidentes de que podemos estar sufriendo estrés, ya que este puede favorecer el cansancio y la fatiga durante el día y alterar además el patrón de sueño.

El estrés, causa y consecuencia del insomnio

Así las cosas, el estrés provoca dificultades para conciliar y mantener el sueño natural, aumenta los despertares nocturnos y la capacidad para dormir las horas que necesitamos para descansar adecuadamente y rendir así al 100% a lo largo del día. Pero a su vez, esa falta de sueño, necesaria para el buen estado físico, mental y emocional de cualquier persona, puede desencadenar en nuestro organismo una reacción fisiológica que incremente nuestros niveles de estrés. Sí, te has dado cuenta: estamos ante la pescadilla que se muerde la cola. Entonces ¿cuál es la solución?

Para salir de esta situación, lo primero que debemos hacer es identificar la fuente de la que bebe nuestro estrés. Según el mencionado estudio, el entorno laboral es el principal foco de preocupaciones para el 51% de los españoles, junto a otras razones como las finanzas personales (24%), el contexto familiar (14%) o la salud (5%). Una vez hayas detectado de dónde viene tu malestar, podemos llevar a cabo una serie de prácticas para deshacernos poco a poco de él.

El entorno laboral es la principal fuente de estrés entre los españoles.

El deporte, el mejor remedio para afrontar el estrés

El remedio contra el estrés preferido por los españoles es el deporte. La actividad física es la vía más común para sobrevivir al estrés diario para un 47% de los españoles, seguido de hablar con la familia y amigos (45%), dormir lo necesario (37%), hablar con los compañeros de trabajo (29%) o comprar (25%).

Como sabemos, hacer deporte libera endorfinas, las hormonas de la felicidad, por lo que nos encontraremos más activos, nuestra autoestima aumentará, conseguiremos relativizar y nos ayudará a vivir el momento presente. Por otro lado, buscar apoyo emocional en nuestros seres queridos, compañeros o incluso solicitar ayuda profesional si lo consideramos necesario es una de las mejores opciones. Compartir nuestros problemas y preocupaciones hace que desciendan nuestras emociones negativas y sentiremos que estamos arropados, además de percibir otros puntos de vista que puede que no hubiéramos tenido en cuenta.

Llevar una dieta saludable también es muy importante. Meternos en una espiral de comida rápida y precocinada no solo no resolverá nuestros problemas, sino que puede aumentarlos, ya que este tipo de cocina nos aportará una gran cantidad de calorías, azúcares y grasas saturadas, chupópteras de energía sobre todo por la noche, franja en la que debemos evitar las cenas copiosas que provoquen una digestión pesada. Seguir una alimentación baja en azúcares y evitar el alcohol, así como la cafeína, es fundamental para reducir nuestros niveles de estrés. Intenta no tomar una taza de café o bebidas estimulantes al menos cuatro horas antes de irte a la cama. Si lo consideras, puedes sustituirlo por una infusión después de cenar.

Asimismo, mantener una correcta higiene del sueño es vital para el descanso durante todas las épocas de nuestra vida, pero más aún cuando estamos atravesando una temporada de mucho estrés. De este modo, darnos una ducha de agua templada antes de cenar o dormir puede ayudar a relajar nuestros músculos, evitar siestas de más de 30 minutos durante el día, mantener unos horarios prefijados de acostarnos y levantarnos o evitar el móvil justo antes de meternos en la cama son hábitos que favorecerán el descanso y, por tanto, el estrés. Y viceversa.