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Por qué los estiramientos son tan importantes (hagas deporte o no)

Por qué los estiramientos son tan importantes (hagas deporte o no)

Los estiramientos son de suma importancia para mantener en perfecta forma nuestro cuerpo.

Aunque no te hayas dado cuenta, una de las primeras cosas que haces instintivamente cada día es estirar. Te contamos por qué los estiramientos son tan importantes para tu bienestar diario

7.00 horas. Suena el despertador. Antes de quitarte las legañas en el baño e incluso antes de enfundarte las zapatillas de estar por casa, lo más probable es que hagas este pequeño gesto instintivo sentado sobre la cama: desperezarte. Lo haces extendiendo los brazos y desencorvando la espalda para librarte del entumecimiento, manteniendo tensos los músculos. Aunque quizá no hayas reparado en ello, una de las primeras cosas que haces cada día es estirar.

Los estiramientos son de suma importancia para mantener en perfecta forma nuestro cuerpo, sobre todo después de hacer deporte pero también en nuestra rutina diaria. A continuación te contamos cómo benefician a nuestro cuerpo y por qué son tan importantes:

Estiramientos antes de hacer ejercicio

Antes de nada, no debemos confundir el calentamiento con los estiramientos. El calentamiento es una serie de ejercicios destinados a desentumecer los músculos y entrar en calor antes de la actividad deportiva. Los estiramientos solo forman una pequeña parte de él que, en todo caso, estarán justificados en función del ejercicio a realizar posteriormente.

Esta fase de estiramientos suele denominarse estiramientos dinámicos y consisten en una serie de movimientos suaves y controlados que involucran prácticamente a los mismos músculos que utilizaremos en el ejercicio o deporte a realizar. Pueden ser estiramientos en forma de flexiones, sentadillas, codo a rodilla, etc.

Debemos tener en cuenta que nunca debemos estirar con el músculo en frío, por lo que esta fase vendrá después de unos 10 o 15 minutos de calentamiento previo. De este modo evitaremos daños musculares y los estiramientos irán dirigidos sobre todo a ganar en flexibilidad, mejorar la movilidad, reducir la tensión muscular y favorecer nuestra circulación de cara a la actividad física que vamos a realizar a continuación. No obstante, los estiramientos son de verdad imprescindibles después de hacer deporte.

Estiramientos después de hacer ejercicio

Estirar después de hacer deporte es un mandato de obligado cumplimiento, aunque saltárselos a veces sea uno de los errores más frecuentes después de entrenar. Con los estiramientos prevendremos posibles lesiones, aliviaremos tensiones musculares y, además, daremos tiempo a nuestro cuerpo a enfriarse de manera gradual hasta que nuestro ritmo cardíaco llegue a su frecuencia habitual.

Hay que diferenciar entre los estiramientos dinámicos y los estiramientos estáticos.

Asimismo, estos estiramientos tienen un efecto inhibidor de la activación muscular y nos devolverán esa relajación que tanto necesitamos después de realizar un ejercicio de intensidad.

Estos estiramientos suelen denominarse estiramientos estáticos y consisten, grosso modo, en mover una articulación hasta donde podamos llegar y mantenerla en la misma postura durante un tiempo prolongado de entre 15 y 30 segundos. Con 5 o 10 minutos de estiramientos suele ser suficiente.

Estiramientos en tu vida diaria

Aunque la mayor parte de las personas asociamos estiramiento a deporte, lo cierto es que el estiramiento es una práctica que deberíamos realizar todos en nuestro día a día, hagamos ejercicio o no. Así, de forma diaria o varias veces por semana, debemos sacar tiempo para realizar nuestros estiramientos de cara a mejorar nuestra salud muscular y articular, ya que aumentará nuestra flexibilidad, reducirá tensiones musculares y mejorará nuestra postura corporal.

Tanto si trabajas 8 horas de pie como si tienes un trabajo de oficina, lo ideal sería dedicar unos minutos a estirar las diferentes partes de tu cuerpo que puedan verse más afectadas en esa rutina. Si este último es tu caso y trabajas casi todo el tiempo sentado frente a un ordenador, puedes optar por trabajar rotaciones de cuello, ejercicios de espalda, elevaciones de hombros o estiramientos de brazos y abdomen. Si trabajas de pie, centra tus estiramientos en las piernas para favorecer el riego sanguíneo, pero tampoco te olvides de la espalda, cuello y brazos.