Consejos de Nutrición: Superalimentos

Desde la antigüedad se han atribuido propiedades especiales a algunos alimentos considerándolos comida de los “dioses” o alimentos sagrados en  algunas culturas.

Hoy en día tenemos los llamados Superalimentos, pero ¿qué son los Superalimentos?

Para entender por qué un alimento se  puede clasificar como “super” conviene repasar algunas nociones de metabolismo, es decir, saber cómo impacta el consumo de los distintos nutrientes en el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

En el marco de una dieta equilibrada están presentes todos los nutrientes que el organismo necesita para realizar sus funciones vitales manteniéndose sano sin agotar recursos. Así consumimos:

Macronutrientes: proteínas,  hidratos de carbono y lípidos. Los ingerimos en mayores cantidades y son esenciales en el funcionamiento correcto del organismo.

Las proteínas tienen principalmente propiedades estructurales, metabólicas y energéticas. 

Los hidratos de carbono tienen como función principal la energética pero también actúan regulando el metabolismo de las grasas, forman parte de estructuras biológicas, participan en la regulación intestinal, etc. Incluido en los hidratos de carbono mencionaremos la fibra, que es la responsable de la regulación intestinal aunque también ayuda a regular los niveles de colesterol, etc. 

Los lípidos tienen como función principal la reserva energética aunque también su función estructural es muy importante formando parte de las membranas celulares y de moléculas biológicas tan importantes como el colesterol o las hormonas. 

Micronutrientes son vitaminas, minerales y fitoquímicos. Se necesitan cantidades muy pequeñas pero sin ellos la salud no es posible.

Las vitaminas y los minerales son esenciales para la vida y su déficit o carencia nos producen enfermedades como escorbuto, beriberi, etc.

 Los fitoquímicos por su parte son moléculas biológicamente activas producidas por las plantas que les confieren color, sabor y aroma y que tienen unos beneficios para la salud muy marcados: antiinflamatorios, antioxidantes, antitumorales…No son esenciales, podemos vivir sin ellos, pero indudablemente la vida sin ellos sería peor.

Pero entonces ¿qué es un superalimento? ¿Qué Superalimentos incluimos en nuestra dieta? 

Un superalimento es una fuente excelente de fibra, vitaminas y minerales con alto contenido en fitonutrientes y compuestos antioxidantes con bajo contenido calórico y rico en grasas saludables. (Según la Clínica Mayo).

Así  los hongos son Superalimentos por su contenido en betaglucanos, que estimulan el sistema inmune y son interesantes en enfermedades como el cáncer, alergias, etc.

Las semillas como la chía y el cáñamo son ricas en fibra y ácidos grasos omega3

Las algas como la spirulina son ricas en proteínas y hierro y la chlorella tiene un gran poder desintoxicante.

Las verduras crucíferas como  el brócoli tienen  gran poder antioxidante y también son muy ricas en calcio.

Las raíces como la cúrcuma: hepatoprotector, digestivo, antioxidante, antiinflamatorio o el jengibre: antiinflamatorio, antioxidante útil en mareo, etc.

Todos estos alimentos son interesantes para mejorar nuestra salud. 

Más allá de sus propiedades… ¿Qué reflexión podemos hacer sobre los Superalimentos?

En nuestra sociedad una gran mayoría de personas llevamos dietas desequilibradas porque comemos fuera de casa y no siempre son las comidas más cuidadas. Al llegar a casa estamos agotados y no tenemos tiempo de cocinar. 

También  nos falta  información y nuestras apetencias alimentarias no siempre son lo que más nos conviene.

Todos estos factores influyen en nuestro afán por encontrar alimentos que nos permitan tener todo lo que necesitamos, y corrijan nuestros malos hábitos. Además nos sentimos mejor pensando que su ingesta compensa nuestros desequilibrios dietéticos.

Lo inteligente es intentar equilibrar nuestra dieta dedicándole un tiempo para seleccionar y preparar menús completos y sanos que cubran nuestras necesidades. Así descartaremos la comida basura que aporta “calorías vacías” y cambiaremos el pensamiento dirigiéndolo hacia la nutrición y no sólo hacia la alimentación, para que dejemos de ser  la sociedad más alimentada y la menos nutrida al mismo tiempo.

En nuestra próxima charla el día  14  de febrero a las 18:30 horas profundizaremos en este tema y hablaremos de cómo la nutrición puede ser el primer paso que nos impulse a nuestra mejor versión. 

¡Os espero! 

 

Marta Iglesias Arauzo

Farmacéutica y Nutricionista